4–6 años · Una sesión de 20–30 minutos. Edad y tiempo orientativos: podéis hacer una sola ronda y continuar otro día.
«Buenos días, ¿me das dos manzanas?». Una mesa, algunos envases vacíos y unas tarjetas bastan para montar una tienda en casa. La propuesta combina conversación y cantidades pequeñas: elegir, escuchar un pedido y comprobar juntos qué se ha entregado. No hace falta construir el puesto elaborado de la ilustración ni comprar un juguete nuevo.
Una tienda que cabe en una mesa
Reunid cuatro o cinco envases limpios sin bordes cortantes, una bolsa de papel y hojas para dibujar los productos. También podéis colocar objetos grandes de juego que ya tengáis. Elegid tres tipos de producto; una tienda pequeña facilita encontrar lo que se pide.
Preparad seis tarjetas grandes con círculos: algunas con uno, otras con dos y otras con tres. Servirán como pedidos. Las fichas grandes de cartón serán dinero imaginario. Si hay niños que se llevan objetos a la boca, evitad monedas y piezas pequeñas. Un adulto recorta y revisa los materiales.
La primera ronda, paso a paso
- Elegid los papeles. Una persona atiende y otra compra. Acordad quién comienza; cambiaréis después.
- Haced el pedido. El comprador escoge una tarjeta y dice «quiero dos manzanas», o señala los dibujos.
- Preparad la bolsa. El vendedor entrega los objetos, uno a uno, mientras comprueba la cantidad.
- Revisad juntos. Colocad cada producto sobre un círculo de la tarjeta. ¿Queda un círculo vacío? ¿Sobra algo?
- Cerrad la conversación. Practicad «gracias» y «hasta luego» y cambiad de papel.
Un pedido con una pequeña sorpresa
Ejemplo inventado: la tienda tiene tres manzanas de papel y dos cajas de cereal. El comprador pide dos manzanas; el vendedor entrega una. En lugar de corregir de inmediato, el adulto pregunta «¿podemos comprobar el pedido con la tarjeta?». Al emparejar objetos y círculos aparece lo que falta.
Otra ronda puede incluir una petición imposible: cuatro manzanas cuando quedan tres. Buscad una solución conversando: llevar tres, escoger otro producto o reservar una para mañana. No se trata de poner trampas al niño; anunciad que esta vez hay un problema que resolver juntos.
Cómo introducir las fichas sin complicar el juego
Al principio, cada producto puede costar una ficha imaginaria. Un pedido de dos productos necesita dos fichas. Cuando esa regla resulte cómoda, dibujad etiquetas con uno o dos círculos y contad las fichas sobre ellos. No es necesario enseñar cambio, decimales ni el valor real del euro en la misma sesión.
Para 4 años, podéis limitar el pedido a un objeto y acompañar las palabras. Para 5–6, proponed dos productos distintos o una lista dibujada. Son adaptaciones editoriales, no metas obligatorias según la edad: conservad la versión que permita participar con tranquilidad.
Un poquito de inglés, si os apetece
El British Council propone crear una tienda con envases vacíos, alternar vendedor y cliente y practicar cómo pedir en inglés. Podéis añadir solo dos frases: «An apple, please» y «Thank you». Usad gestos y dibujos; si la nueva lengua frena el juego, continuad en español y recuperad las frases otro día.
Qué guardar para la próxima sesión
Meted las tarjetas y fichas en la bolsa y apuntad el pedido que más gustó. La siguiente vez podéis abrir una librería, cambiar los productos o dibujar un cartel de horario. Observad qué decisiones toma el niño y qué ayuda solicita, sin convertir la actividad en examen ni compararlo con otros.
Más ideas para jugar en familia
Preguntas frecuentes
¿Necesitamos un puesto de cartón?
No: una mesa y tres productos son suficientes. El escenario de la portada es una propuesta visual, no un requisito del juego.
¿Y si todavía no reconoce los números?
Usad puntos y emparejad objetos con dibujos. El pedido también puede hacerse señalando.
Ilustración y referencia
Ilustración original creada con IA para Educa en tu Hogar. No es una fotografía de una actividad realizada por nuestra redacción ni de un producto comercial.
Referencia consultada el 14 de octubre de 2026: British Council: Imaginative role play with young children. Los pedidos, las tarjetas y las variantes descritas son una adaptación editorial propia.
