Un artículo académico puede parecer una pared de texto si lo lees buscando una respuesta inmediata. Nuestra propuesta es preparar una ficha de lectura. Sirve para organizar lo que el documento realmente aporta, especialmente cuando tienes que comparar varias referencias.
Escribir tu pregunta primero
Anota qué quieres saber y por qué has elegido este artículo. Lee título y resumen para comprobar el encaje. Si trata una población, un periodo o un problema distinto, registra la diferencia antes de incorporarlo a tu trabajo.
Localizar cinco elementos
- Pregunta u objetivo del documento.
- Tipo de trabajo y método utilizado.
- Datos, materiales o participantes considerados.
- Resultados o argumentos centrales.
- Límites reconocidos y cuestiones abiertas.
No todos los artículos tienen la misma estructura. En uno teórico, explica cómo desarrolla su argumento; no inventes una muestra o un experimento que no existe.
Distinguir resultado e interpretación
Localiza qué se observa o sostiene y cómo se interpreta. Guarda la página o sección que respalda tu nota. Evita convertir una asociación descrita en una relación causal que el trabajo no demuestra. Si hay conceptos que no entiendes, márcalos para consulta antes de resumir.
Comparar dos referencias
Usa una tabla con pregunta, contexto, método y conclusión. Comprueba si comparan lo mismo. Un desacuerdo aparente puede surgir de definiciones o condiciones diferentes. Registra también la fecha y el tipo de publicación, sin asumir que lo más reciente resuelve cualquier cuestión.
Preparar una cita útil
Conserva los datos bibliográficos y sigue el estilo que pida tu universidad. Escribe con tus palabras qué aporta la fuente y verifica las citas literales en el documento. No incorpores referencias generadas por una herramienta si no has podido localizarlas y leer la parte relevante.
Completa la ficha con las dudas que llevarías a tutoría. Así podrás volver al documento con una pregunta concreta y mejorar la comparación entre referencias.
Para ampliar
UNESCO: alfabetización mediática e informacional: su enfoque incluye evaluar y usar información de forma crítica Consulta como referencia, no como validación de una rutina concreta. Esta guía desarrolla una propuesta editorial propia.
