Leer juntos puede empezar por una sola imagen. Para un niño de uno o dos años, nuestra propuesta consiste en elegir un libro adecuado a su edad, acompañar lo que mira y terminar cuando deje de interesarle. No necesitas completar una historia ni enseñar una palabra nueva en cada sesión.
Antes de abrir el libro
Busca un lugar tranquilo y una posición cómoda para ambos. Comprueba la edad y el estado del libro: evita partes sueltas o deterioradas y sigue las indicaciones del fabricante. Un ejemplar sencillo que ya conocéis sirve para empezar; la biblioteca puede ayudar a probar otros formatos.
Una página, tres posibilidades
- Mirar. Abre una página y espera. Observa qué parte le llama la atención.
- Nombrar. Di una palabra o una frase breve sobre ese elemento. No hace falta pedir que la repita.
- Volver. Si señala de nuevo la imagen, repite o añade un pequeño detalle. Si quiere cambiar de página, acompaña el cambio.
Un ejemplo que puedes adaptar
Si aparece un perro, puedes decir «un perro» y hacer su sonido. Si mira una pelota de la misma página, cambia el foco. No hay una respuesta que deba acertar. La propuesta es compartir su atención, no revisar cuánto vocabulario conoce.
Cuándo cerrar
No fuerces un tiempo mínimo. Cierra el cuento si se aparta, quiere otra actividad o ya no disfruta. Repetir una página otro día es una opción tan válida como buscar una historia nueva. La disposición del momento importa más que terminar el libro.
Qué mirar antes de comprar otro
Valora la claridad de las imágenes, el manejo y la posibilidad de repetirlo juntos. No compres por una promesa de acelerar el desarrollo. Anota qué le interesó en un libro prestado y utiliza esa observación para decidir. Para la siguiente etapa puedes consultar nuestra guía de lectura compartida de 3 a 5 años.
Para ampliar
EEF: lectura compartida en educación infantil: su guía trata la conversación alrededor de los libros Consulta como referencia, no como validación de una rutina concreta. Esta guía desarrolla una propuesta editorial propia.
